Industries

Logística y distribución

Operadores y distribuidores que compiten por nivel de servicio y lo defienden con informes montados a mano. Instrumentamos servicio, coste e incidencias para negociar con datos y no con la sensación de la última semana.

Diagnóstico

Lo que encontramos antes de tocar nada.

No es una lista de venta: son los síntomas que se repiten en el sector. Si reconoce tres o más en su operación, el problema ya tiene un coste, aunque todavía no aparezca en ninguna partida del presupuesto.

  1. 01

    El nivel de servicio se discute con el cliente sin un OTIF calculado con la misma regla por las dos partes.

  2. 02

    El coste real por envío se conoce cuando llega la factura del transportista, semanas después de haber comprometido el precio.

  3. 03

    Las incidencias de reparto se resuelven por teléfono y no quedan registradas por causa, ruta ni responsable.

  4. 04

    El inventario del almacén y el del ERP se reconcilian con recuentos manuales y ajustes que nadie sabe explicar después.

  5. 05

    Cada cliente pide su informe en su formato y alguien lo monta a mano todas las semanas.

  6. 06

    La capacidad de muelle, ruta y personal se planifica en una hoja de cálculo que solo entiende quien la mantiene.

Contenedores apilados en una terminal logística
Imagen ilustrativa del sector. No corresponde a ninguna instalación ni a datos de ningún cliente.

Ninguno de estos supuestos se da por bueno. Se contrastan con sus datos reales durante las primeras semanas del diagnóstico, y los que no se sostengan se descartan.

Casos de uso

Por dónde entramos.

Puntos de entrada habituales en el sector. Se priorizan por impacto económico y por esfuerzo de implantación, no por preferencia tecnológica.

Torre de control de servicio

OTIF, plazo real de entrega e incidencias por ruta, cliente, delegación y transportista en un único cuadro, con la definición de cada indicador acordada y documentada para que no haya dos versiones de la verdad.

Conciliación automática de facturas de transporte

Extracción de las líneas de la factura del transportista, cruce contra tarifa contratada y expedición registrada, y alerta sobre sobrecostes, suplementos no pactados y expediciones facturadas dos veces.

Reporting de cliente automatizado

Informes periódicos por cuenta generados, formateados y enviados sin intervención, con los indicadores que cada contrato exige y trazabilidad de qué se envió, cuándo y con qué datos.

Incidencias estructuradas y análisis de causa

Captura de la incidencia por tipo, causa, responsable y coste asociado, con seguimiento de reincidencia por ruta y cliente para atacar el diez por ciento de casos que genera la mayor parte del coste.

Previsión de demanda y planificación de capacidad

Modelo de volumen esperado por ruta y periodo, apoyado en histórico y estacionalidad, para dimensionar muelle, flota y personal con antelación en lugar de reaccionar el mismo día.

Medición

Los indicadores sobre los que se mide el trabajo.

Son los indicadores que solemos instrumentar en el sector. Ninguno es una cifra de cliente ni un resultado conseguido.

Cada indicador se define por escrito —fórmula, fuente, frecuencia y responsable— y se mide sobre su línea base antes de intervenir. Sirven para dirigir el trabajo y para saber si ha funcionado, no como compromiso de resultado firmado de antemano.

Esquema de cuadro de mando: wireframe vectorial sin datos reales. La línea discontinua representa el objetivo, no un resultado medido.
Indicadores de referencia del sector · naturaleza declarada en la última columna
Indicador Qué mide Naturaleza
OTIF Pedidos entregados completos y en plazo, con definición única acordada con el cliente. referencia sectorial
Coste/envío Coste real por expedición tras tarifa, suplementos, reentregas y logística inversa. referencia sectorial
Incidencias Incidencias por cada mil expediciones, clasificadas por causa, ruta y responsable. referencia sectorial
Exactitud Coincidencia entre inventario del sistema y recuento físico, sin ajustes sin explicar. referencia sectorial

Un sector que vive del dato y lo trata como papeleo

En logística y distribución, el dato no es un lujo analítico: es el objeto del contrato. El cliente compra plazo, integridad y trazabilidad, y esos tres compromisos se revisan en cada reunión de seguimiento. Lo llamativo es que el sector, que registra cada movimiento, suele llegar a esas reuniones con un informe montado a mano la tarde anterior, con una definición de OTIF que el cliente calcula de otra manera.

Debajo hay una causa común: el TMS, el SGA, el ERP y las plataformas de los transportistas hablan idiomas distintos, y nadie ha puesto encima una capa que los reconcilie. Así, el coste llega con la factura, la incidencia se resuelve pero no se aprende de ella y el margen por cliente se estima.

Cómo se ve la transformación

El primer efecto es el del lenguaje. Cuando el nivel de servicio se calcula una sola vez, con una regla escrita y compartida, la revisión con el cliente cambia de naturaleza: deja de ser una discusión sobre las cifras y pasa a ser una conversación sobre las causas y el plan.

El segundo es económico y llega por dos vías. Por un lado, la conciliación automática de las facturas de transporte saca a la luz suplementos, reentregas y duplicidades que hoy se pagan porque revisarlas línea a línea no es viable a mano. Por otro, imputar el coste de la incidencia a su causa muestra que una parte pequeña de las rutas, clientes o referencias concentra la mayoría del sobrecoste, que es donde conviene actuar primero.

El tercero es de capacidad del equipo. Los informes que se envían cada semana a cada cuenta dejan de consumir personas y pasan a generarse solos, con la ventaja añadida de que quedan trazados: qué se mandó, con qué datos y en qué momento.

Por dónde se empieza

Con un diagnóstico corto sobre datos que ya existen. Se toma un trimestre cerrado, se reconstruye el servicio real y el coste completo por expedición y cliente, y se contrasta con lo que se estaba reportando. Esa comparación suele bastar para ordenar prioridades sin necesidad de tocar todavía ningún sistema operativo.

Después, lo natural es levantar la torre de control sobre las fuentes disponibles y automatizar el reporting de las cuentas que más horas consumen, dejando la conciliación de transporte y la previsión de capacidad para la siguiente fase, cuando la base de datos ya es fiable. Los indicadores de esta página son de referencia sectorial: se definen y se miden con ustedes antes de intervenir, y sirven para dirigir el trabajo, no como promesa de resultado.

¿Le suena su operación en esta página?

Media hora de conversación basta para contrastar si el problema existe, cuánto cuesta y por dónde empezaría. Sin propuesta comercial en la primera conversación.